Los turistas aficionados al golf saben que una práctica tarda entre cuatro y cinco horas, por lo que la programación de su agenda es muy precisa. Las agencias agilizan esta labor, coordinando y facilitando los traslados a los distintos campos que el viajero quiera visitar en una o más ciudades, siendo Bogotá, Bucaramanga, Medellín y Cali algunos de los destinos recomendados para los viajeros, porque además de la excelente calidad de los campos de golf, se brindan una serie de ventajas en la infraestructura turística y de negocios.
Al terminar su práctica deportiva y gracias al transporte facilitado por las agencias de viajes, los visitantes pueden celebrar sus triunfos en bares y exquisitos restaurantes, lo que implica también un recorrido por los sitios de interés.
El mejor entorno
Pero además de las satisfacciones por los triunfos, el juego de golf significa respirar el aire puro de los bonitos campos colombianos, es obtener magníficas panorámicas de diversos paisajes.
En medio de la creciente infraestructura arquitectónica, empresarial y financiera de las principales ciudades colombianas, hay mucho verde expandido, como los green de los muchos clubes avalados por la Federación de Golf. Allí, luego del deber cumplido en el campo de los negocios, los ejecutivos del mundo llegan a estos extensos y bien cuidados prados para superar sus propios éxitos. Son dieciocho hoyos, algo más de seis kilómetros, entre cuatro y cinco horas; espacio y tiempo suficiente para entender que como en el golpe más certero, hoyo en uno, Colombia tiene de todo.